La infraestructura de IA está evolucionando más rápido de lo que esperábamos.
Perplexity AI acaba de presentar el primer sistema de inferencia híbrido local-cloud que decide autónomamente —en tiempo real y durante la tarea— qué procesamiento mantener en tu dispositivo y qué enviar a modelos frontier en la nube.
Mientras tanto, Microsoft lanza Scout, un asistente IA que aparece en Teams como un colega más, automatizando tareas repetitivas sin que te des cuenta de que no es humano.
Y Cyera levanta una ronda valorándose en $12B (80x ARR) por sus soluciones de ciberseguridad impulsadas por IA.
¿El patrón común? La IA ya no es solo software que instalas.
Se está convirtiendo en infraestructura inteligente que toma decisiones arquitectónicas por nosotros, aparece como miembro del equipo, y protege nuestros datos de forma autónoma.
Como alguien que construye sistemas con agentes IA, veo que estamos transitando hacia una computing stack completamente nueva. Una donde la IA no solo procesa nuestras solicitudes, sino que gestiona toda la experiencia computacional.
La pregunta ya no es "¿cómo usamos IA?" sino "¿cómo nos adaptamos a vivir con inteligencias que operan nuestra infraestructura?"
¿Tú qué piensas? ¿Estamos listos para ceder control arquitectónico a sistemas autónomos?
— Alonso Palacios
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